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El Tomba ganó una final 2-0 contra Colón en el Gambarte con goles de Poggi y Brunet.

El sol caía sobre el césped en la fría tarde y la tribuna ya empezaba a empujar con el aliento de siempre cuando Godoy Cruz selló una tarde redonda. En un partido inteligente, trabajado y con pasajes de muy buen fútbol, el Expreso derrotó 2 a 0 a Colón de Santa Fe en un encuentro donde la paciencia y la efectividad terminaron siendo la clave del triunfo.

Desde el pitazo inicial, el Tomba intentó adueñarse del desarrollo a través de la tenencia del balón y el circuito en la mitad de la cancha. Colón planteó un juego especulativo, buscando cerrar espacios y salir rápido de contra, lo que volvió los primeros minutos trabados y disputados metro a metro. Sin embargo, la insistencia mendocina terminó dando sus frutos. Tras una gran jugada colectiva que rompió la línea defensiva del Sabalero, Vicente Poggi apareció con olfato goleador para empujar la pelota al fondo de la red y desatar la locura en las tribunas. Con el 1 a 0, el equipo manejó los tiempos del partido hasta el descanso con mucha autoridad.

En el complemento, Colón adelantó sus líneas empujado por la necesidad, pero se topó con una defensa tomba sólida y bien plantada. Godoy Cruz supo aguantar las embestidas sin perder el orden y esperó el momento justo para dar el golpe definitivo. Ese impacto llegó de la mano de Brunet, quien aprovechó una transición rápida y con una definición certera decretó el 2 a 0 sentenciador.

Con el marcador a favor y dos goles de ventaja, el Tomba floreó su juego en el tramo final, haciendo circular la pelota ante la desesperación del rival. El silbatazo final confirmó una victoria inobjetable: tres puntos de oro para seguir prendido arriba, afirmando el rendimiento colectivo y festejando con su gente una tarde impecable.